Shanghai express

May 12, 2008

El precio de la libertad: una comparativa entre China y España.

Filed under: Derechos humanos

En los comentarios a un anterior post en el que informaba sobre la cantidad que, en concepto de indemnización, tiene derecho a percibir, en China, la víctima de una detención ilegal practicada por una autoridad, un lector me preguntaba por la cantidad que tendría derecho a percibir la víctima de un abuso semejante en España.

Con gusto le contesto que en España, a diferencia de China, la cuantía de la indemnización que tiene derecho a percibir la persona que ha sido víctima de un atentado contra su libertad no está fijada por la ley. Su determinación queda al prudente arbitrio de los tribunales en función de las circunstancias del caso y de las pruebas practicadas en el juicio sobre el daño ocasionado a la víctima, tomando siempre como límite máximo la cantidad que haya solicitado aquélla.

Para una mejor y más fácil comprensión de las diferencias entre ambos sistemas jurídicos, analizaré un caso real ocurrido en España, en 1999, comparando la solución que le dieron los tribunales españoles con la que le habrían dado los tribunales chinos de haber ocurrido en China los hechos.

El caso fue el siguiente: un policía local de Benidorm, el 9 de enero de 1999, se encontraba trabajando en las proximidades de la estafeta de correos de esa localidad. Sobre las 12,45 horas llegó a aquel lugar un vehículo, conducido por un ciudadano chino, Rafael, que lo estacionó incorrectamente. El policía local, con Rafael todavía en su vehículo, se dispuso a multar a este último por el estacionamiento indebido, ante lo cuál Rafael reaccionó pidiendo explicaciones al guardia urbano sobre por qué le multaba sólo a él cuando en el lugar había otros muchos coches mal estacionados.

El policía reaccionó a esta petición de explicaciones diciéndole a Rafael que quedaba detenido, al tiempo que violentamente lo sacaba del vehículo, lo esposaba a la vista de todo el mundo y se lo llevaba a la comisaría. Una vez allí, Rafael fue puesto en libertad. No sé exactamente el tiempo que Rafael estuvo privado de libertad pero cabe suponer que no serían más que un par de horas.

Rafael denunció lo ocurrido ante el Juzgado y se inició un procedimiento penal que, en primera instancia, terminó con una sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante, de fecha 15 de julio de 2004 (como se puede comprobar la justicia española no se caracteriza por su celeridad), que condenó al guardia urbano, como autor de un delito de detención ilegal y de una falta de lesiones, a las penas de pérdida de la condición de funcionario y multa . Asimismo le condenó a pagar a Rafael una indemnización por “daño moral” de 1.200 €. y los gastos del proceso. El Tribunal Supremo, en sentencia de fecha 23 de marzo de 2006, desestimó el recurso interpuesto por el funcionario y confirmó la sentencia dictada por la Audiencia Provincial.

En derecho español, el concepto de daño moral se utiliza para designar los perjuicios que sufre una persona en bienes personalísimos que no se pueden sustituir con dinero: en nuestro caso, el daño moral sufrido por Rafael comprendía el atentado contra su libertad y dignidad personales.

El daño moral, por ser de naturaleza invaluable, no se tiene que probar en su cuantía, ni los tribunales tienen que justificar su importe siempre que se mantengan dentro de unos límites razonables.

En el caso examinado, parece claro que el tribunal fijó una indemnización de 1.200 € por lo violento de la actuación del policía y la humillación pública que ésta supuso para su víctima.

Hay que decir que la sentencia únicamente indemnizó a la víctima por el concepto de perjuicios morales, pero nada habría impedido que, si la víctima lo hubiera solicitado y probado, se le hubiera indemnizado por los perjuicios de naturaleza patrimonial (aquéllos que sí son evaluables en dinero) que hubiera sufrido como consecuencia de su privación de libertad. Por ejemplo: los gastos de un tratamiento médico que hubiera tenido que seguir por el estado de ansiedad provocado por la detención o la ganancia dejada de obtener por un negocio que era seguro y que la detención impidió que fructificase.

Si el suceso hubiera ocurrido en China, la víctima de la detención se hubiera tenido que contentar con una indemnización de como máximo 9,14 euros independientemente de cómo se hubiera producido aquélla. Además, dentro de esa cifra se comprenderían tanto los daños morales como los patrimoniales, aunque estos hubieran podido ser muy cuantiosos (pensemos en un caso en que el detenido hubiese sido un importante deportista o actor que por el hecho de la detención hubiera perdido importantes ingresos).

Finalmente, es posible incluso que para cobrar tan pequeña cifra la víctima del abuso policial hubiese tenido problemas ya que en China los tribunales no pueden obligar a los órganos estatales a pagar las cantidades a las que son condenados, con lo que al Estado le basta con negarse a pagar para que la indemnización quede en pura agua de borrajas.

MORALEJA para la muchachada nacionalista china tan activa últimamente: en su denostado Occidente un día de su libertad vale mucho más que en su propio país.

February 28, 2007

Una pregunta inconveniente.

Filed under: Derechos humanos

Escrito por Simon Leys en un extenso artículo sobre la situación de los derechos humanos en China en 1978:

On the question of human rights in China, an odd coalition has formed among “Old China hands” (left over from the colonial-imperialist era, starry-eyed Maoist adolescents, bright, ambitious technocrats, timid sinologists ever wary of being denied their visas for China, and even some overseas Chinese who like to partake from afar in the People’s Republic’s prestige without having to share any of their compatriots’ sacri-fices or sufferings). The basic position of this strange lobby can be summarized in two propositions: (1) Whether or not there is a human-rights problem in China remains uncertain-”we simply do not know”; and (2) even if such a problem should exist, it is none of our concern.

Y ahora la pregunta: lo escrito por Simon Leys en 1978 ¿no es perfectamente aplicable en la actualidad?

August 26, 2006

Chen Guangcheng (1)

Filed under: Derechos humanos

No me he ocupado antes del caso de esta, en todos los sentidos, ejemplar persona porque daba por supuesto que, si no todos, sí la mayoría de los medios de comunicación españoles, siquiera brevemente, habrían informando del acoso al que ha venido siendo sometida por las autoridades chinas (y, sí, aquí hay que incluirlas a todas, a las de su provincia, Shandong, como principales responsables del atropello, y a las de Pekín, por omisión) desde que decidiera denunciar los abortos forzosos y otras prácticas ilegales que las autoridades de Linyi (provincia de Shandong) estaban realizando para aplicar la política de control demográfico.

Hoy que he conocido que ha sido condenado, en un juicio farsa, a cuatro años de prisión por delitos que nunca pudo haber cometido pues se encontraba ¡bajo custodia policial! me he dedicado a revisar qué tratamiento había recibido este caso en la prensa nacional a través de los buscadores que incluyen en sus páginas.

Ni El País, ni El Mundo, ni La Vanguardia (los tres periódicos más importantes) se han ocupado de su “juicio”. El ABC, en un artículo más general, contiene apenas una frase sobre el caso. Sólo el servicio de noticias de Terra incluye información algo más detallada. Ni qué decir tiene que ni en la televisión ni en la radio se ha hecho la más mínima referencia a Chen. En cuanto a Casa Asia, la única referencia que yo he podido encontrar al caso de Chen Guancheng se limita al siguiente párrafo, dentro de una nota infomativa más amplia dedicada fundamentalmente al caso de Zhao Yan:

Paralelamente, en otro caso relacionado con la justicia china, los tribunales de la provincia de Shandong han condenado a cuatro años de cárcel a Chen Guangcheng, un abogado ciego que inició acciones legales para evitar los abortos forzados en China.

Nada se dice sobre el hecho de que los delitos fueron inventados, de que a sus abogados se les impidió acudir al juicio, acusado alguno de ellos de crímenes igualmente prefrabricados, que el juicio se celebró a puerta cerrada sin que se permitiera ni siquiera a la mujer de Chen asistir al mismo , que los abogados designados por las autoridades permanecieran prácticamente mudos y que la pena impuesta es totalmente desproporcionada incluso de haber sido ciertos los hechos que se le imputaban.

Y todo eso por qué. ¿Por pedir la celebración de elecciones libres?, ¿ la libertad de prensa, acaso? No, simplemente por intentar exigir responsabilidades a unos funcionarios locales que claramente habían incumplido las leyes del propio Estado que dicen servir.

Hay días en que uno piensa que nunca verá la democracia en China y que, por lo menos a los españoles, tampoco nos importa que sea así.

July 12, 2006

HAO WU LIBERADO

Filed under: Derechos humanos

Gracias a un anónimo comentarista me entero de que Hao Wu ha sido finalmente liberado.

Poco más se sabe de él y de su estado físico y psíquico después de tan prolongada detención, ya que su familia ha decidido mantener la misma prudente reserva que viene observando desde el inicio del affaire.

Desde aquí deseamos que se encuentre en perfectas condiciones y que, muy pronto, si ese es su deseo, podamos seguir disfrutando de sus escritos en el blog Beijing or Bust

March 22, 2006

Comentarios al post sobre Hao Wu

Filed under: Derechos humanos

Ignoro por qué razón no se permiten comentarios en el post solicitando la libertad de Hao Wu.

Si alguno ha intentado colgar alguno y no ha tenido éxito, puede hacerlo en este otro. Espero que esta vez funcione

March 21, 2006

¡Liberad a Hao Wu!

Filed under: Derechos humanos

释放吴皓

Recientemente escribí una entrada elogiando el blog Beijing or Bust. Desde que lo leí por primera vez me pareció uno de los más interesantes de los que, escritos en inglés, se publican en internet sobre China.

Hoy me entero, vía Pecking Duck y para mi pesar, de que su autor, Hao Wu, fue detenido por miembros del Bureau de la Seguridad del Estado el 22 de febrero de este año, se desconoce bajo qué cargos.

Sus compañeros de la red Gobal Voices, para la que Hao Wu trabajaba como editor del Noreste de Asia, han publicado esta web para dar a conocer la detención (hasta ahora sus familiares y amigos habían preferido no dar publicidad a ese hecho con la esperanza de que de esa forma la liberación de Hao se produciría antes) preocupados como están de que la negativa de Hao a colaborar con la policía (se especula con que su detención se ha producido para que facilite los nombres de los miembros de una iglesia clandestina sobre la que estaba haciendo un documental) pueda originar represalias por parte de ésta que mermen sus facultades físicas y psíquicas y para pedir su liberación. Petición esta última a la que me uno, de ahí que, siquiera como muestra de solidaridad, el retrato de Hao Wu permanecerá unido a este blog hasta que se produzca su liberación.

Como quiera que, según me dijo Yun, Shangahai express es accesible en estos momentos en China, copio y pego aquí el texto de la web Free Hao Wu (actualmente bloqueada en China) por si algún lector de la China continental quiere conocer más del asunto (more…)

February 20, 2006

De cómo Internet venció a la censura y de cómo ésta se tomó su revancha.

Filed under: Derechos humanos

Ya hace un tiempo dediqué un post a la carta abierta que el periodista Li Datong escribiera para impedir que la dirección de su periódico, el China Youth Daily, perteneciente a la Liga de las Juventudes Comunistas de China, implantara un sistema retributivo que ligaba los emolumentos a percibir por los periodistas al grado de aceptación que sus artículos recibieran de las autoridades comunistas.

Esa carta se difundió por internet a velocidad tal que, para cuando las autoridades del Departamente de Propaganda quisieron darse cuenta, ya había alcanzado una enorme difusión.

¿Resultado?: por una vez, la censura fue vencida y los autores de tan estúpido plan lo retiraron.

Hoy, gracias a ESWN y al Washintong Post, podemos conocer casi al minuto cómo se desarrollaron aquellos acontecimientos y de qué manera la inteligencia (y valentía) de un periodista unida a la colaboración de miles de internautas lograron una pequeña, pero significativa, victoria para la libertad de expresión.

Poco dura, sin embargo, la alegría en la casa del pobre, y el pasado 24 de enero los censores decidieron tomarse la revancha. So pretexto de la publicación en Freezing Point/Bingdian, el semanario que dirigía Li Datong y que se publicaba como suplemento del China Youth Daily, de un ensayo en el que se criticaba el modo en que los libros de texto chinos se ocupan de la Segunda Guerra del Opio y de la rebelión de los Boxers, los censores del Departamento Central de Propaganda (no sé si de la Liga de las Juventudes Comunistas o del Partido Comunista a secas) decidieron cerrar cautelarmente Freezing Point (su reapertura está prevista para el 1 de marzo) y cesar en sus cargos a Li Datong y Lu Yuegang, otro de los redactores del magazine.

La pelea sin embargo no ha acabado. Li Datong, como miembro del partido comunista, decidió denunciar, ante la Comisión Central de Disciplina de ese partido, a los miembros del Departamento de Propaganda responsables del cierre por ser éste contrario tanto a la Constitución China como a los Estatutos del Partido Comunista Chino. Más recientemente Li Datong y Lu Yuegang han publicado una carta abiertacriticando sus ceses como editores del semanario (no sé si su cese afecta también a su condición de periodistas del China Youth Daily).

Por otro lado, un puñado de importantes juristas e historiadores chinos han publicado otra carta abierta mostrando su disconformidad con el cierre del semanario (el IHT no aclara si también se ha criticado el cese de los periodistas) por contrario a la propia Constitución china.

Tanto en la posición de los periodistas como en la de los intelectuales que los apoyan hay elementos que, a raíz de mi experiencia histórica, me hacen ser optimista sobre el futuro de China.

Mi optimismo nace del hecho de que, habiendo vivido una parte de mi infancia y juventud bajo un régimen en el que la libertad de expresión no existía, aprecio signos en la sociedad china semejantes a los de la España de finales del franquismo que presagian, si no un cambio de régimen, sí al menos una tendencia hacia una mayor liberalización. En particular, el descontento que una parte creciente de la sociedad china, incluso del establisment (desde luego ni Li Datong ni quienes le apoyan podrían ser calificados de anticomunistas) muestra con el actual estado de cosas.

Cuando un profesor de universidad o un periodista de un periódico perteneciente a un órgano del régimen, se atreven a criticar a éste o por lo menos alguno de sus dirigentes es que algo se mueve, no importa a que velocidad, pero algo se mueve.

Claro que el razonamiento por analogía siempre es peligroso (y más cuando las analogías son históricas), pero hoy, no sé por qué extraña razón, me siento optimista.

Precisiones Este artículo del periódico de Hong Kong The Standard (encontrado gracias a Daai Tou Laam Diary) incluye dentro de los firmantes de la carta que criticó el cierre de Freezing Point a veteranos miembros del partido comunista.

En la prensa hispana, el cierre de Freezing Point/Bingdian apenas ha tenido repercusión. Aunque tendría que actualizar mis búsquedas, en el momento de producirse el cierre, sólo el diario Clarín trató del asunto.

Más recientemente, Casa Asia ha recogido la carta de protesta por el cierre de Freezing Point que firmaron intelectuales y antiguos miembros del partido y, la subsiguiente reapertura del semanario aunque ahora sin Li Datong y Lu Yuegang

November 14, 2005

Crimen y castigo.

Filed under: Derechos humanos

Excelente el reportaje que el New York Times ha dedicado, en su edición de fin de semana, a la historia de Xie Yujun, un “padre coraje” que lucha contra la kafkiana maquinaria judicial del Estado chino para conseguir que se reconozca la inocencia de su hijo, condenado por un crimen que él cree (con más que sobrados motivos) que no cometió.

En un plano más general, los interesados en conocer el funcionamiento de los tribunales penales chinos tienen en las distintas intervenciones que el abogado y profesor de la New York University, Jerome A. Cohen, ha realizado ante la Comisión del Congreso y el Ejecutivo de Estados Unidos sobre China (CECC) una importante fuente de información.

En estos informes Jerome Cohen ha resaltado que son muchas y muy importantes las deficiencias de la justicia penal en China.

En primer lugar, la policía y demás órganos de seguridad del Estado tienen una casi absoluta libertad para decidir el arresto o detención de cualquier persona en el curso de las investigaciones que realicen por cualquier delito. No existe el derecho de “habeas corpus” (aquél que permite, en los sistemas occidentales, a un detenido ser llevado ante la autoridad judicial si cree que su detención es ilegal) ni nada parecido. La intervención de la autoridad judicial en la investigación de los delitos es prácticamente nula (ni siquiera es necesaria para acordar la intervención de las comunicaciones de un sospechoso o registrar su domicilio) y lo que en España llamaríamos Fiscalía no tiene por lo general ningún interés en verificar y revisar cómo desarrolla la policía sus investigaciones.

En segundo lugar, una vez practicada una detención, el detenido no cuenta con la asistencia de un abogado en los interrogatorios a los que es sometido a continuación por la policía o cuerpos de seguridad del Estado.

Este es un aspecto crucial ya que son mayoría las condenas que luego se dictan basándose fundamentalmente en la confesión del acusado ante la policía, a pesar de que la Ley de Procedimiento Criminal obliga a los tribunales a considerar todas las pruebas praticadas y a no confiarlo todo a la confesión del acusado.

El hecho de que tales declaraciones se realicen en los centros de detención, sin la intervención de ningún órgano o persona independiente que supervise su práctica, permite que muchas de ellas puedan ser obtenidas bajo coerción o, incluso y a pesar de que la Ley lo prohíbe expresamente, bajo tortura. (more…)

September 9, 2005

Wen Jiabao y López Rodó

Filed under: Derechos humanos

En España, a principios de los años 70, todavía vivo el dictador, Laureano López Rodó, el político tecnocráta ligado al Opus Dei que dirigió el proceso de modernización económica y racionalización administrativa de España durante los 60, dijo que en nuestro país la democracia sería posible cuando la renta per capita fuera de 2000 $.

Me he acordado de esta frase estos días leyendo las declaraciones que el Primer Ministro chino, Wen Jiabao, hizo el pasado lunes en una conferencia de prensa celebrada con motivo de una próxima cumbre entre la Unión Europea y China, y en las que afirmaba (traduzco del inglés):

China continuará adelante en el desarrollo de políticas democraticas, esto es de reconstrucción, de forma constante, incluyendo la celebración de elecciones directas,”

“Si el pueblo de China ya puede celebrar, en estos momentos, elecciones en el ámbito rural, yo creo que en varios años podría celebralas a nivel urbano. Sería un sistema evolutivo.”

En el pasado, Wen Jiabao, como ya hiciera López Rodó en su día en relación a España, ha intentado justificar la naturaleza gradual del proceso de liberalización política en el hecho de que China es un inmenso, superpoblado país que todavía no ha alcanzado el nivel de desarrollo económico y educativo necesario como para que se implante un sistema propiamente democrático a todos los niveles.

Es difícil hacer un juicio sobre la sinceridad de las manifestaciones de Wen. Al fin y al cabo, si el único impedimento para la implantación de un verdadero sistema democrático fuese el subdesarrollo económico, ¿por qué las autoridades chinas no permiten, con las cautelas que sean necesarias, que los ciudadanos de Hong Kong, donde la renta per capita supera ya los 34.000 $ y es la 9 más alta del mundo, puedan elegir el gobierno de esta región especial?

August 18, 2005

Internet y la libertad de prensa

Filed under: Derechos humanos

El siempre imprescindible China Digital Times informa de la repercusión que ha tenido en la blogosphera china la aparición en un chat de la carta que un redactor del China Youth Daily (Diario de la Juventud China), Li Datong, dirigió a la dirección de ese periódico criticando el nuevo sistema de remuneración establecido para los periodistas.

En China, los periodistas, además de su salario básico, reciben una remuneración adicional ligada a los artículos que escriben. En el China Youth Daily, el nuevo director nombrado por las autoridades, Li Erliang, ha establecido un sistema de “créditos” para valorar esos artículos: 50 créditos serán concedidos a los artículos que estén entre los tres más leídos, 80 créditos a los que merezcan el elogio del secretariado de la Liga de la Juventud Comunista, 100 a los que sean alabados por órganos del estado, mientras que el premio gordo, 300 créditos, será concedido a los artículos que sean resaltados por el Departamento de Propaganda del Partido Comunista Chino.

Y no acaba aquí la cosa, lo más terrorífico es que una crítica de esos órganos políticos a un periodista no sólo impedirá que reciba su suplemento de sueldo sino que le restará parte del mismo.

Como Li Datong tuvo la valentía de señalar en su carta semejante sistema está dirigido a “encadenar, castrar y rebajar el China Youth Daily” uno de los periódicos que más han luchado contra la corrupción en China.

Aparte de resaltar el coraje de este periodista, me interesa destacar el hecho de que la carta apareciera publicada en un popular chat por una fuente anónima (su autor ha confirmado posteriormente la autenticidad de la misma) y que a partir de ahí se extendiera como la pólvora por todo internet de donde la recogieron los medios tradicionales. Muy elogiable es también el trabajo EWSN el blog en el que aparece la traducción de la carta al inglés permitiendo de ese modo que quienes no sabemos chino pudiéramos conocer su completo contenido.

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