Equidistancia
En abril de 2007, dediqué un post al excelente documental “Though I am Gone” (我虽死去) del realizador chino Hu Jie sobre la lucha de Wang Jinyao, viudo de Bian Zhongyun, la primera profesora en ser cruelmente asesinada por sus propias alumnas durante la Revolución Cultural, para conseguir que ese hecho fuera reconocido por las autoridades ya que, oficialmente, la muerte de Bian sigue achacándose a “causas desconocidas”.
El 90 aniversario del centro en que Bian trabajaba cuando fue asesinada ( la sección femenina del instituto de enseñanza media más antiguo y prestigioso de China), ese mismo año 2007, podría haber sido un buen momento para dispensar a la figura de Bian el reconocimiento público que sus más directos familiares todavía están reclamando. Desgraciadamente, no fue así, pues no obstante aparecer su fotografía en el libro de honor (ignoro si en él se hizo constar la causa de su muerte), junto a ella, en la página opuesta y en vergonzosa equidistancia, se incluyó la de Song Binbin, alumna de esa escuela y líder de los Guardias Rojos que asesinaron a Bian (aunque no está probado que Song Binbin participara o instigara su muerte). La foto elegida por el centro para resaltar la figura de Song fue, para más inri, aquélla tomada en 1966, meses después de la muerte de Bian, en la que Song coloca en el brazo de Mao el brazalete de los Guardias Rojos, lo que se interpretó por todo el mundo como la sanción oficial a sus sangrientas actividades.
La aparición en el mismo libro de Bian y Song representó una afrenta más para el Sr. Wang quien, incansable en la defensa del recuerdo de su esposa, dirigió una carta abierta al director del centro para manifestar su oposición por ese hecho.
La negativa del centro a acoger su queja y el silencio que sobre ella guardaron los medios de comunicación (en foros de internet sí se produjeron indignadas protestas), motivaron este excelente artículo del historiador Zi Zhongyun sobre el modo en que las instituciones chinas (y, muy en particular, las educativas) tergiversan su propia historia.
