Shanghai express

March 30, 2008

Mozi y el consecuencialismo.

Filed under: Historia

La SEP ha incluido a principios de este año una entrada sobre las distintas doctrinas éticas de las principales corrientes del pensamiento tradicional chino.

El artículo está escrito en inglés, pero la claridad expositiva de su autor es tal que incluso una persona que, como es mi caso, no domine esa lengua puede seguir el hilo de la argumentación fácilmente a pesar de que las cuestiones planteadas se abordan con todo rigor.

De todo el ensayo, la parte que más me ha llamado la atención es la dedicada a Mozi, pensador chino del que poco se sabe pero del que se piensa que fue, aproximadamente, contemporáneo de Sócrates, y al Mohismo, la corriente de pensamiento que se basó en sus enseñanzas, como precedentes del consecuencialismo.

El consecuencialismo se puede definir como un conjunto de doctrinas éticas que juzgan lo correcto o incorrecto de una acción únicamente por sus consecuencias.

Estos días, en la sinosfera, hemos tenido una superabundancia de este tipo de argumentos a propósito de si es correcto o no un boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín, pero de eso hablaremos otro día.

March 24, 2008

¿En la meritocracia está la solución?

Filed under: Sociedad

José Luis, en su blog Pasión por China, reproduce un extracto de un reciente artículo del periodista Rafael Poch crítico con los que menosprecian la cultura y sociedad chinas como fuentes de valiosas experiencias para hacer frente a los desafíos globales de la actualidad, en particular la consecución de un desarrollo sostenible.

Entre las tradiciones chinas que Rafael Poch menciona como útilies para hacer frente al reto medioambiental se encuentra la meritocracia. No es el único. Dentro del movimiento ecologista, no son pocos los que consideran que la democracia representativa no es el mejor instrumento para lidiar con problemas tan complejos como los medioambientales en los que es necesario tener en cuenta los intereses de unas generaciones futuras que por ser eso, futuras, no pueden participar en el proceso político. De ahí que de una forma u otra se apele al conocimiento experto independiente, a la meritocracia en suma, para la formulación de las políticas medioambientales más que al proceso democrático.

En la misma China, como nos recuerda el profesor de la Universidad Tsinghua de Pekín y blogger ocasional, Daniel A. Bell, en este artículo, influyentes intelectuales ven en el confucianismo meritocrático la base sobre la que reorganizar, en un futuro, el sistema político chino.

El más destacado de esos intelectuales es el también profesor de la Tsinghua , Jiang Qing, quien, en una publicación taiwanesa, propuso un parlamento tricameral como base de una futura organización política china. La primera cámara estaría formada por representates del pueblo elegidos democráticamente. La segunda cámara, que a nivel estatal sería la más importante, estaría formada por élites confucianas elegidas mediante un sistema de examenes competitivos parecido al que ahora se utiliza para acceder a la universidad. La tercera cámara, integrada por descendientes de Confucio, tendría como función velar por la subsistencia de las tradiciones chinas.

A Daniel Bell esta propuesta, que de momento no ha tenido más repercusión que la meramente académica, le parece en general positiva (su principal discrepancia se centra en la conveniencia de esa tercera cámara) siempre que venga acompañada de una completa libertad de prensa y de opinión que aseguren la calidad de los debates en la cámara meritocrática.

Es posible que Bell tenga razón y que el modelo meritocratico que propone constituya un avance respecto a la situación china actual, pero tengo mis dudas de que la meritocracia, confuciana o no, sea un sistema coherente.

Y es que desde el momento en que uno admite una estratificación social (y los partidarios de la meritocracia son todo menos igualitaristas) debe estar dispuesto, también, a admitir que las personas que en esa estratificación alcanzan las posiciones de mayor privilegio (aunque sea, como quiere la meritocracia, por sus propios méritos) hagan uso de esa situación para ayudar a sus hijos, amigos, etc, dándoles así una ventaja en la competición que iría más allá de la que les correspondería por sus propias cualidades, por lo que parece lógico afirmar que una meritocracia es imposible.

O como dice el psicólogo James Flynn (el famoso descubridor del Flynn effect), citado en este post de Andrew Gelman:

The case against meritocracy can also be put sociologically: (a) Allocating rewards irrespective of merit is a prerequisite for meritocracy, otherwise environments cannot be equalized; (b) allocating rewards according to merit is a prerequisite for meritocracy, otherwise people cannot be stratified by wealth and status; (c) therefore, a class-stratified meritocracy is impossible.

March 16, 2008

Intelectuales chinos.

Filed under: Política

El periodista chino Michael Anti publicó, durante un corto espacio de tiempo ya que pronto resultó clausurado por las autoridades chinas, un blog en inglés en el que se recogían, no sé si como traducción de posts que publicaba en su blog chino, textos, entrevistas y opiniones de intelectuales chinos.

El panorama mostrado en ese blog era de una sorprendente (al menos para un occidental con escaso conocimiento de la cultura china) diversidad de opiniones.

Ahora, Mark Leonard acaba de publicar un libro, What does China think?, que se centra en el debate que, en medios intelectuales chinos, se viene produciendo sobre el futuro de su sociedad y del mundo.

Leonard, para simplificar la exposición del debate, engloba las distintas corrientes de opinión dentro de tres categorías que el ensayista designa con las etiquetas de New Left, New Right y New-Comms.

La llamada, por Leonard, New Left estaría representada por aquél grupo de intelectuales favorables a una intervención más activa del Estado para corregir desigualdades sociales y problemas medioambientales, aunque siempre dentro de una economía de mercado. El representante más conocido de esta corriente de opinión sería el profesor de la universidad Tsinghua de Shanghai de Pekín Wang Hui

Los intelectuales incluidos en lo que Leonard llama New Right serían partidarios de proseguir con las reformas ya iniciadas por Deng hasta conseguir, de un modo pragmático e incrementalista, la total desaparición del sector público chino y el fortalecimiento de la propietad privada. Su representante más destacado sería el economista Weiying Zhang

Finalmente, los New Comms pretenden una reafirmación, en la escena internacional, de China con el objetivo de conseguir para ésta una posición de gran potencia a la par con Estados Unidos.

En fin, todo y esto y mucho más puede encontrarse en un largo artículo que el mismo Leonard ha publicado en el semanario Prospect sobre la nueva intelligentsia china.

H/T a de New Economist

Tibet

Filed under: Uncategorized

Peter Hessler, en 1999, escribió un largo reportaje para la revista americana The Atlantic sobre la visión de los chinos sobre el Tibet. El reportaje, accesible on line, se compone de tres partes y se inicia con un párrafo que me parece de lo más inteligente que se ha escrito nunca sobre las relaciones entre Tibet y China y sus respectivas poblaciones.

Many Chinese working in Tibet regard themselves as idealistic missionaries of progress, rejecting the Western idea of them as agents of cultural imperialism. In truth, they are inescapably both

March 12, 2008

El modelo singapurense.

Filed under: Sociedad

Juan Pablo, en Xinbaya, ha dedicado varios posts a criticar las propuestas electorales de la derecha española sobre inmigración.

En uno de sus post, Juan Pablo utiliza estadísticas que mostrarían que la situación de la inmigración en España no es muy diferente de la que se produce en países de nuestro entorno para desmentir la afirmación del PP de que en nuestro país la inmigración se ha disparado durante los años de gobierno de los socialistas como consecuencia de un “efecto llamada” producto de la regulación masiva de inmigrantes puesta en marcha por los socialistas a comienzos de la pasada legislatura.

El procedimiento de Juan Pablo es el correcto si se trata de analizar la situación española, pero como este blog no tiene esa finalidad, a mí me han resultado más interesantes estos otros datos que presentan, con referencia al año 2005, el porcentaje de población inmigrante en relación con el total de la población para ver y analizar cuáles son los países que más inmigrantes tienen en términos relativos y cómo afrontan ellos esa situación.

Uno de esos países es Singapur con más del 42 % de su población de origen inmigrante y con una política inmigratoria que establece una clara distinción entre nacionales y foráneos. El inmigrante en Singapur sólo tiene un derecho y una obligación: trabajar en aquello para lo que se le ha contratado. No se le pide, ni se considera aconsejable, que se integre en la sociedad (el inmigrante que se casa con una/un singapurense tiene que abandonar el país), la reagrupación familiar está excluida y los visados tienen, siempre, una naturaleza temporal.

No deja de ser significativo que este modelo de política inmigratoria que discrimina notablemente a los inmigrantes sobre los nativos esté bastante generalizado, hasta donde yo sé, entre los países que mayor porcentaje de trabajadores foráneos tienen. Cualquiera que conozca un poco Andorra (el primer país del mundo por el porcentaje de población foránea, ya que lo del Vaticano es pura anécdota) sabrá que ser andorrano constituye un privilegio dificilísimo de conseguir y no creo que en los países del Golfo (también con altísimas tasas de población extranjera) la situación de los inmigrantes sea mucho mejor que en Singapur.

También me parece significativo que en los países nórdicos (Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia), los más igualitarios del mundo desarrollado, la mediana del porcentaje de su población extranjera apenas exceda del 7 %, a pesar de lo atractivo que cualquiera de esos países resulta para un inmigrante nacido, no ya en el Tercer Mundo, sino en el este o centro de Europa.

Parece, pues, que entre inmigración e igualdad existe una relación inversamente proporcional: a más derechos para los inmigrantes menor número de ellos una población está dispuesta a recibir.

Los partidarios de la inmigración tenemos que hacer frente a este trade-off: más inmigrantes con menos derechos o menos inmigrantes con más derechos.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com