Obsesionados por el pasado
Sobre la cuestión de dónde tuvo lugar el origen del ser humano, tal y como lo conocemos hoy, existen dos teorías científicas: la denominada en inglés “Out of Africa” que sostiene, muy grosso modo, que todos los seres humanos procedemos de una rama de los homínidos, el homo sapiens, que evolucionó en África hace unos 150.000 años y que posteriormente se extendió por todo el Viejo Mundo remplazando a las otras especies de homínidos que lo habitaban y la llamada multiregionalism que considera que los seres humanos modernos evolucionamos separadamente en distintas regiones del planeta, a partir de poblaciones de homo erectus que mucho antes a la aparición del homo sapiens se habían asentado, desde África también, en partes de Europa, Africa y Este de Asia. Estas poblaciones evolucionaron separadamente pero un constante flujo genético entre ellas explicaría cómo determinados rasgos característicos de los humanos, como el lenguaje, se dieron finalmente en todas ellas.
En definitiva, lo que se discute es si los seres humanos tenemos un sólo origen evolutivo o varios pero interconectados.
Aunque la mayoría de los paleontólogos se inclinan en la actualidad por la teoría “out of Africa”, la cuestión está lejos de haber sido definitivamente zanjada con científicos defensores de una y otra teoría protagonizando acalorados debates en los que no faltan incluso los improperios.
Carezco de formación y de competencia para pronunciarme sobre la validez de cada una de estas teorías, ni siquiera estoy seguro de haberlas enunciado muy correctamente, lo que me parece una insensatez es el entusiamo que muestran los medios de comunicación chinos cada vez que se produce algún hallazgo de restos de un homínido en China que vendría a reforzar la teoría multiregionalista y la afirmación de que los asiáticos actuales no proceden del homo sapiens africano sino de un proceso evolutivo diferente que tuvo lugar específicamente en el Extremo Oriente.
El último de esos hallazgos, cuya importancia para desafiar la teoría “out of Africa” está todavía por demostrar, ha sido saludado por el Diario del Pueblo como extraordinario y crítico para mantener la identidad nacional china así como la historia de su antigua civilización. ¿El hallazgo de restos de un cráneo de hace miles de años fundamental para explicar la identidad china y su civilización? ¡ Anda ya!
