Uno de los locales más famosos de La Habana de antes de la Revolución era el Teatro Shanghai situado en la calle Zanja en pleno Barrio Chino de la capital cubana.
El Teatro Shanghai era famoso por los espectáculos eróticos que allí se representaban. Creo recordar que en el Padrino II, Fredo Corleone inadvertidamente se delata como el traidor de su hermano Michael en un cabaret de La Habana a donde ha llevado a una serie de políticos corruptos y mafiosos norteamericanos para presenciar un espectáculo pornográfico con la promesa de que les dejará pasmados. Ese local se designa en la película como Teatro Chino en clara referencia al Teatro Shanghai del que hablabamos antes.
La tragedia de los Corleone, la lucha entre hermanos de una misma dinastía por conseguir el poder, tiene muchos antecedentes reales. En la historia china, el antecedente más famoso es el conflicto, letal, que se desató entre los hijos del emperador Kangxi para sucederle en el trono. El que finalmente lo ocupó, el que luego sería conocido como emperador Yongzheng, tuvo que pechar buena parte de su reinado con acusaciones de usurpador y fraticida.
Y aquí se acaba toda esta serie de descabelladas conexiones que finalmente no tienen otro objeto que recomendaros el excelente blog Jottings from the Granite Studio gracias al cual llegué a conocer la que su autor, un profesor de historia china especializado en la dinastía Qing, denomina con notable humor la “Yongzheng/Michael Corleone rule of succession.’”