Lengua y personalidad.
Hoy, Juan Pablo publica un post en su blog Xibanya sobre la versión americana de la película de Ang Lee Comer, beber, amar .
No he visto la película de Ang Lee , únicamente sé, por reseñas leídas en internet, que trata del conflicto generacional y cultural que se plantea entre un padre viudo taiwanés y sus tres hijas. En la versión americana, según nos cuenta Juan Pablo (francamente no sé de dónde saca el tiempo este hombre para verse casi toda la cinematografía mundial, actualizar casi diariamente su blog y además, como el que no quiere la cosa, aprender chino), para acentuar ese conflicto, la trama se centra en las relaciones de un padre viudo mejicano que vive en USA con sus tres hijas que ya se han educado en ese país.
Juan Pablo nos dice en su reseña que en buena parte el conflicto entre el padre y sus hijas es cultural y tiene su especial trascendencia en el ámbito lingüístico con las hijas abandonando el español del padre en favor del inglés o de ese híbrido que es el spanglish.
Añade Juan Pablo que, en la película, cuando las hijas se ponen a hablar en spanglish el padre se enfada. ¿Será porque se da cuenta de que al cambiar de idioma sus hijas demuestran una personalidad distinta de la que a él le gustaría?
No sé si Narián Ramírez-Esparaza y sus colegas habrán visto la película para responder a esa pregunta, pero si les preguntáramos si las personas perfectamente bilingues en español e inglés (las hijas del cocinero mejicano) cambian de personalidad según el idioma que hablan su respuesta sería que sí.
En efecto, esta joven investigadora mejicana que en la actualidad trabaja en la universidad de Austin (Texas), ha centrado su trabajo en descubrir si la lengua que una persona habla está relacionada con su personalidad y si las personas perfectamente bilingües en español e inglés cambian de personalidad según el idioma que utilizan.
La conclusión que ha alcanzado es que, efectivamente, personas perfectamente bilingües en español e inglés cambian, no de modo absoluto pero sí apreciable, de personalidad según empleen uno u otro idioma. En particular, las personas que participaron en el estudio mostraban un grado superior de extroversión, agradabilidad y responsabilidad en los tests de personalidad que les hicieron en inglés que el que resultó cuando les hicieron esos mismos tests en español. Por el contrario, en los tests en español, los participantes en el experimento mostraban un grado un poco superior de neuroticismo cuando respondían al test en español que cuando lo hicieron en inglés.
Ahora bien, el cambio no era radical. Es decir, una persona con personalidad introvertida lo era tanto cuando hacía el test en español que cuando lo hacía en inglés, lo único que variaba era su grado de introversión.
Las conclusiones de este estudio, dice la investigadora, son coincidentes con las que se han obtenido en los realizados con individuos completamente monolingues en español y en inglés que describen a estos últimos como más extrovertidos, abiertos y responsables que los monolingues en español (hummmm…. si no fuera mejicana la investigadora uno empezaría a sospechar).
De todas formas, el estudio abre más interrogantes que las que responde. El principal problema que yo le veo y que la propia autora resalta es que se basa en lo que los propios interesados dicen sobre sí mismos no sobre lo que un tercero dice después de haberlos examinado. Es decir, que las conclusiones pueden venir viciadas por la propia visión que los encuestados tienen de sí mismos, visión que no tiene por qué coincidir (en el post anterior lo advertíamos respecto de las encuestas sobre felicidad personal y los distintos resultados que arrojan según el origen cultural de los encuestados) con la realidad.
En cualquier caso, los interesados en conocer en su integridad el trabajo, en inglés, de Nairán et altri pueden hacerlo aquí . Para una versión resumida de su trabajo, este post del blog que publica la British Psychological Society gracias al cual me enteré de la existencia de este interesante estudio.

Estoy totalmente de acuerdo en que se cambia de personalidad. Después de comentarte echaré un vistazo a esos enlaces, me parece un tema muy interesante, mi segundo exmarido siempre me pedía que le hablara en español porque no le gustaba mi personalidad cuando hablaba en chino. Y yo también prefería su personalidad cuando el hablaba en español.
un saludo, como siempre un post muy interesante, pensé que ibas a dejar de escribir, gracias por seguir.
Comment by hnh — May 8, 2006 @ 9:18 pm