Shanghai express

May 30, 2006

Ricos, guapos y, maldita sea, inteligentes.

Filed under: Uncategorized

Es un hecho empírico comprobado que existe una no despreciable correlación entre belleza física y nivel de ingresos de las personas.

Lo que yo no sabía, hasta leer este post en Stumbling and Mumbling
es que, contrariamente a lo que suele pensarse, existe también una correlación entre belleza física y la obtención de unas mejores notas en los exámenes, incluso en aquellos que se han realizado por escrito y en los que el que corrige no conoce el aspecto físico del examinando.

Crhis Dillow, el autor de Stumbling and Mumbling, se pregunta si semejante resultado es producto de que los más guapos (o menos feos) son en realidad más inteligentes, como sugiere este estudio, de que los guapos gozan desde pequeños de un mayor aprecio y por eso tienen una mayor confianza en sí mismos y trabajan más duro sabiendo que su esfuerzo se verá recompensado o de que los más feos son acosados en el colegio desde un principio o reciben menos atención de sus maestros y ello retrasa su desarrollo intelectual. Francamente, no tengo ni idea, pero como persona de aspecto físico muy normalito me inclino por esto último.

May 27, 2006

Toda China

Filed under: Uncategorized

No soy persona dotada con eso que ahora se llaman “habilidades sociales”, no soy un antisocial pero me cuesta entrar en contacto con otras personas e incluso luego mantener una relación de amistad.

De las que he llegado a establecer gracias a Shanghai Express, tan solo una ha ido más allá del mero intercambio de algún comentario en los respectivos blogs: la que ya desde hace algunos meses, aunque con intensidad cada vez menor (¿ya he dicho que soy un desastre para mantener una amistad?), iniciara con la persona que, con los pseudónimos de Yun y Pink Phanter (y aún me dejaré algún otro en el tintero), está detrás de Toda China.

Y una vez hecha la declaración de intereses (full disclosure le llaman los anglosajones) , pasemos al análisis del que, desde mi punto de vista, es uno de los proyectos más ambiciosos de cuantos, a nivel particular, existen en internet, en español, sobre China.

La ambición de Toda China se refleja sobre todo en su planteamiento, ya que pretende ser una comunidad abierta a cuantos hispanohablantes estén interesados en China y a toda clase de formatos (foros, blog, podcasts y ahora también videoblog).

Pero a veces me pregunto si en ese abrirse a todos que caracteriza el proyecto de Toda China no radicará también su principal problema: la falta de una marca de fábrica que lo haga reconocible frente a otras propuestas. Así, mientras la parte más personal del portal, aquélla en la que es más notaria la implicación de su creador, el podcast de Toda China, goza de un más que considerable éxito (que yo conozca es el único podcast que ha merecido la atención de un medio de comunicación de la importancia de RNE), los contenidos (y en esto tendría que entonar algún mea culpa pues alguna vez he contribuido con alguna entrada) de lo que sería propiamente el portal transmiten la sensación de no ser sino una miscelánea un tanto caótica de materiales de las más diversas procedencias y sobre los más variados asuntos que no acaba de enganchar.

Después de escuchar el penúltimo podcast de Toda China, me parece que el propio Yun se ha dado cuenta de cuanto llevo dicho ya que prometía incorporar más textos de su propia cosecha al portal para así dotarlo de una mayor personalidad.

Nada me gustaría más que así fuera porque pienso que en Pink Panther-Yun hay un escritor y, aunque no estoy seguro de que a Pink le agrade ese calificativo, un excelente periodista.

May 26, 2006

El precio justo.

Filed under: Economía

Churrito, en un muy interesante post sobre los distintos medios de transporte público en China, nos informa de que en ese país existen hasta 5 clases de billetes de tren que van desde el conocido como “cama blanda”, que es el más caro y que proporciona derecho a una litera en un compartimento compartido con otras 4 personas, hasta el que únicamente te da derecho a permanecer, de pie, en el pasillo de los vagones de “asiento duro”.

Desgraciadamente, el post no nos proporciona información sobre los distintos precios de estos billetes , pero me atrevo a pronosticar que el mayor precio que uno tiene que pagar por un billete de cama blanda respecto de uno de cama dura u otro de más baja categoría no tiene su justificación en el mayor coste, si alguno hay, que para la compañía ferroviaria representa proporcionar uno u otro servicio.

La explicación a la existencia de billetes de tren con distintos precios, como nos explica Tim Harford en su libro The Undercover Economist, no hay que buscarla en el mayor coste que para la compañía ferroviaria pueda suponer transportar a un pasajero en un compartimento de cama blanda que en uno de asiento duro, sino en la necesidad de la compañía de obtener el máximo beneficio del mayor número de personas.

Cualquiera que haya puesto un negocio sabe que para fijar los precios que quiere cobrar debe tener en cuenta la demanda del bien o servicio que vende. Ocurre, sin embargo, que dicha demanda raramente es uniforme. Hay personas que, en función de su renta u otras circunstancias, estarían dispuestas a pagar X por un bien mientras que otras únicamente lo adquirirían si su precio es inferior.

La forma que el vendedor tiene de maximizar su beneficio, sobre todo si ostenta una posición de monopolio o cuasi monopolio, pasa entonces por cobrar por ese mismo bien o servicio distintos precios de forma que no se le escape ni un cliente.

En la práctica, sin embargo, una política de precios diferenciales presenta grandes problemas: en primer lugar, hay que saber lo que cada cliente estaría dispuesto a pagar por un bien lo que es extraordinariamente costoso y difícil, aunque las nuevas tecnologías de la información están reduciendo notablemente ese problema; luego, hay que evitar que personas que pagan distintos precios puedan proceder a la reventa entre ellas y, sobre todo, es necesario convencer a los clientes que pagan más por el mismo bien que no se les está estafando (los que hayan cogido un taxi en una ciudad de China y se hayan dado cuenta de que les están cobrando más por ser extranjeros ya saben de lo que hablo).

Como esto último resulta muy difícil, las empresas utilizan fórmulas para ocultar a sus clientes que están cobrando precios distintos por un mismo bien o servicio. Una de las más utilizadas en las conocida como “versioning”, esto es, ofrecer un mismo servicio (en el caso de los ferrocaliles el transporte desde un punto a otro) en distintas condiciones (unos en litera, otros en asiento, otros de pie) de forma que el hecho de cobrar distintos precios de algún modo quede justificado por ese hecho.

Pero, en realidad, como ya pusiera de relieve el economista francés Jules Depuit refiriéndos a los ferrocarriles del siglo XIX:

It is not because of the few thousand francs which would have to be spent to put a roof over the third-class carriages or to upholster the third-class seats that some company or other has open carriages with wooden benches. What the company is trying to do is to prevent the passengers who can pay the second class fare from traveling third class; it hits the poor, not because it wants to hurt them, but to frighten the rich. And it is again for the same reason that the companies, having proved almost cruel to the third-class passengers and mean to the second-class ones, become lavish in dealing with first-class passengers. Having refused the poor what is necessary, they give the rich what is superfluous.

.

En definitiva, que el taxista de Chengdu que nos cobra un precio superior por el mero hecho de ser extranjeros no hace sino aplicar, de forma cruda y poco sofisticada, lo que una gran cantidad de empresas hacen cada día de forma mucho más sibilina.

Todo lo anterior no significa que yo esté personalmente en contra de la discriminación de precios que, en muchos casos, es un instrumento muy útil para una asignación eficiente de los recursos.

May 23, 2006

Errores cometidos

Filed under: Sociedad

En la entrada que publiqué sobre Chongqing se dice que esta ciudad constituye la mayor megalópolis del mundo con más de 31 millones de habitantes.

Ayer Chinochano, sin embargo, nos recuerda que esto no es exactamente así, ya que la ciudad de Chongqing propiamente dicha tiene 6 o 7 millones (aunque se prevé que doble su población en apenas 13 años) de habitantes y que la cifra de 31 millones se refiere a una región mucho más extensa que comprendería no sólo núcleos urbanos sino también rurales, por más que, administrativamente, todos se organicen o pertenezcan a la municipalidad de Chongqing.

En este caso, el error que cometí únicamente a mí es imputable, ya que el artículo de Jonathan Watts de donde tomé estos datos claramente distingue entre una zona metropolitana y la municipalidad propiamente dicha. Lo que ocurre es que no me llegué a imaginar la existencia de una municipalidad del tamaño de una provincia española o incluso mayor y por eso pensé que el término municipalidad se refería más bien a una zona o conurbación urbana parecida a la que forman en España, por poner un ejemplo, Barcelona y los municipios de sus alrededores como L’Hospitalet, Cerdanyola, Sant Boi, Santa Coloma, etc…

Otra precisión que me gustaría hacer antes de que Shanghai Express se acabe, se refiere al post que dediqué al caso de Yuan Baojing y que titulé, de forma claramente desafortunada, La bolsa o la vida.

Recopilemos: El post trataba de la condena a muerte de Yuan Baojing, un multimillonario chino, por el intento, primero, de asesinato de un socio que creía que le había estafado y, luego, por el asesinato, éste consumado, de la persona que había contratado para cometer el primer crimen y que posteriormente le estuvo chantajeando con denunciarlo a la policía. La ejecución de la pena fue suspendida, en el mes de octubre del pasado año, en el último minuto poco después de que se conociera por la prensa de que Yuan había hecho donación al Estado chino de una porción importante de su fortuna.

El título de mi post, sin base suficiente para ello, daba a entender que a Yuan Baojing las autoridades le habían ofrecido la opción de librarse de la pena capital entregando esa suma de dinero lo que, a la vista de los acontecimientos posteriores, no se ha visto confirmado ya que Yuan Baojing fue finalmente ejecutado el mes de marzo pasado. Ahora bien, es curioso que todos los artículos escritos en inglés sobre la ejecución de Yuan, al tiempo que reproducen la historia de su caso, omiten toda referencia a la primera suspensión de la pena y a la entrega que su mujer hizo de parte de su fortuna a las autoridades chinas a pesar de que el hecho motivó una importante polémica recogida incluso en el China Daily, por lo que todavía desconozco el motivo real de la entrega de esa fortuna y a qué lugar ha ido a parar ese dinero.

Si alguien con conocimientos de chino sabe algo más de este asunto, agradecería mucho que lo compartiera con el resto de nosotros en la sección de comentarios.

Aquí podeis ver la foto, impresionante, de Yuan Baojing en el momento en el que el tribunal ratifica la condena y le comunica que la pena va a ser ejecutada (lo que tendría lugar 15 minutos después mediante inyección fatal).

May 17, 2006

Experto por unos minutos.

Filed under: Uncategorized

Los que hayan seguido shanghai express ya conecerán de mi escepticismo sobre el conocimiento experto (para conocer las razones ver esta entrada).

Un chusco error de la BBC, que ésta rápidamente ha reconocido, aunque anecdótico, no deja de ser significativo sobre el modo en que los medios confían en el llamado conocimiento experto y lo trivial que muchas veces éste resulta.

El caso (del que me he enterado gracias a El Periodista Digital) es el siguiente: Guy Goma, un graduado de empresariales del Congo, se había dirigido a la BBC para realizar una entrevista de trabajo. Una serie de errores encadenados que podrían ser el perfecto ejemplo de la Ley de Murphy llevaron al productor de un programa de la BBC a confundir a Guy Goma con Guy Kewney, un experto en temas de internet que había sido invitado a dar su opinión sobre la decisión de un tribunal británico de desestimar una demanda de los Beatles contra Apple por la utilización por ésta del logo de la manzana. Este error de identificación tuvo como consecuencia que el bueno de Guy Goma apareciera en directo en la televisión británica cuando él pensaba que todo formaba parte del proceso de selección de personal y que fuera entrevistado sobre el asunto ya referido (la cara que pone el señor Goma cuando le empiezan a hacer las preguntas es impagable). Mister Goma constestó a su entrevistadora ni mejor ni peor que lo hacen la mayoría de los expertos cuando acuden a un programa y no les dan más que un par de minutos para que nos iluminen con su sabiduría, esto es, con generalidades.

En fin, aquí teneis el vídeo y éste es el relato de la BBC sobre lo ocurrido.

ADVERTENCIA El vídeo no se reproduce en esta página, ignoro la razón. Podéis verlo en la que la BBC ha dedicado a este asunto y que aparece enlazada más arriba.

May 10, 2006

Tareas domésticas.

Filed under: Sociedad

En un foro sobre China escrito en inglés, Talk China se llama y no me pregunteis por su popularidad porque la desconozco, apareció recientemente una entrada sobre la introducción por un “college” exclusivamente femenino de la universidad Tongji de Shanghai de cursos sobre economía doméstica, punto, preparación de té y arreglos florales.

La persona que inició la discusión formulaba como preguntas a responder por el resto de los participantes las siguientes: si consideraban que el trabajo doméstico debía considerarse un privilegio de las mujeres, si creían necesario que éstas desarrollaran esas habilides y, finalmente, si no pensaban que era mejor que tales tareas se desarrollasen conjuntamente con los hombres.

No seguí toda la discusión hasta el final pero, al menos en las dos primeras páginas, eran más los/las que se mostraban favorables a este tipo de cursos que los/las que veían en ellos el reflejo de una sociedad machista.

¿Será porque las mujeres chinas, como consecuencia de haberse criado en una sociedad más tradicional, se muestran más dispuestas a aceptar el trabajo doméstico como una parcela exclusivamente femenina? Mi experiencia personal me dice que probablemente esa sea la respuesta. También en España, a finales de los 70, la idea de que un hombre colaborase en las tareas domésticas les parecía poco menos que una excentricidad a la mayoría de las mujeres de aquélla época (y basta acercarse a los documentales que se hacían por aquél entonces en la RTVE para comprobarlo) y ahora, más de 30 años después, lo extraño sería ver a una mujer que considerase justificado que un hombre no colabore en esa tareas.

De todos modos, recientemente un periódico tan poco sospechoso de machismo como el The Independent hacía referencia a un estudio en el que se recogía el siguiente resultado:

the average British woman between 18 and 80 spent nine years, two months and 25 days of her waking life cleaning and tidying.

But 59 percent of the women interviewed would have it no other way and said “cleaning makes them feel in control of their lives, while 60 percent said they found it “mentally therapeutic” . (gracias a Edward Hugh por la reseña)

Y si de estudios serios hablamos, el que Margaret F. Brinig y Steve L. Nock, Weak Men and Disorderly Women: Divorce and the Division of Labor se titula, dedicaron a analizar la estabilidad en el matrimonio y una distribución pareja de las tareas domésticas demuestra que, incluso en una sociedad tan desarrollada como la americana, los matrimonios más estables no son aquellos en que ambos cónyuges piensan que el trabajo doméstico se distribuye equitativamente. Al contrario, los autores sugieren que:

mutual perceived fairness or an exchange-type relationship may not be the most desirable situation if stable marriages are the desired outcome. Stable marriages, that is, may not be experienced as fair marriages. And while stable marriages are possible with greater sharing of housework, such sharing may not produce desirable outcomes unless both partners understand that wives bear an unfair burden.

Resumidos, los resultados del trabajo eran los siguientes: los matrimonios en que el hombre piensa que la distribución de las tareas típicamente domésticas (planchar, fregar, sacar el polvo, etc) es injusta en su perjuicio tienen muchas probabilidades de fracasar. También las tienen aquellos en que ambos cónyuges participan de esa percepción. En cambio, son mucho más estables los matrimonios en los que la mujer piensa que realiza una parte desproporcionada de los trabajos domésticos siempre que el hombre así se lo reconozca. Estos matrimonios son incluso más estables que aquéllos en que ambos cónyuges consideran que el reparto del trabajo doméstico es equitativo entre ambos.

Quizás entonces se explique por qué las mujeres casadas, en China y en cualquier otra parte del mundo, realizan la mayor parte del trabajo doméstico: prefieren esa situación (siempre que su marido así se lo reconozca, ¿qué tal una rosa para Sant Jordi?) que una mayor probabilidad de ruptura conyugal, sobre todo si, como dice la encuesta publicada por The Independent, limpiar les resulta, a una mayoría de ellas, “mentalmente terapéutico”.

Sólo es una hipótesis, por favor no disparen al pianista.

ADICIÓN Pink Panther en este podcast de Toda China critica el contenido de este post por considerar que se basa en información de “tercera o cuarta mano” y ofrece una versión distinta sobre el status de la mujer urbana en China y las relaciones de pareja basada, así lo afirma él al comienzo de su podcast, en su propia experiencia personal.

May 8, 2006

Lengua y personalidad.

Filed under: Uncategorized

Hoy, Juan Pablo publica un post en su blog Xibanya sobre la versión americana de la película de Ang Lee Comer, beber, amar .

No he visto la película de Ang Lee , únicamente sé, por reseñas leídas en internet, que trata del conflicto generacional y cultural que se plantea entre un padre viudo taiwanés y sus tres hijas. En la versión americana, según nos cuenta Juan Pablo (francamente no sé de dónde saca el tiempo este hombre para verse casi toda la cinematografía mundial, actualizar casi diariamente su blog y además, como el que no quiere la cosa, aprender chino), para acentuar ese conflicto, la trama se centra en las relaciones de un padre viudo mejicano que vive en USA con sus tres hijas que ya se han educado en ese país.

Juan Pablo nos dice en su reseña que en buena parte el conflicto entre el padre y sus hijas es cultural y tiene su especial trascendencia en el ámbito lingüístico con las hijas abandonando el español del padre en favor del inglés o de ese híbrido que es el spanglish.

Añade Juan Pablo que, en la película, cuando las hijas se ponen a hablar en spanglish el padre se enfada. ¿Será porque se da cuenta de que al cambiar de idioma sus hijas demuestran una personalidad distinta de la que a él le gustaría?

No sé si Narián Ramírez-Esparaza y sus colegas habrán visto la película para responder a esa pregunta, pero si les preguntáramos si las personas perfectamente bilingues en español e inglés (las hijas del cocinero mejicano) cambian de personalidad según el idioma que hablan su respuesta sería que sí.

En efecto, esta joven investigadora mejicana que en la actualidad trabaja en la universidad de Austin (Texas), ha centrado su trabajo en descubrir si la lengua que una persona habla está relacionada con su personalidad y si las personas perfectamente bilingües en español e inglés cambian de personalidad según el idioma que utilizan.

La conclusión que ha alcanzado es que, efectivamente, personas perfectamente bilingües en español e inglés cambian, no de modo absoluto pero sí apreciable, de personalidad según empleen uno u otro idioma. En particular, las personas que participaron en el estudio mostraban un grado superior de extroversión, agradabilidad y responsabilidad en los tests de personalidad que les hicieron en inglés que el que resultó cuando les hicieron esos mismos tests en español. Por el contrario, en los tests en español, los participantes en el experimento mostraban un grado un poco superior de neuroticismo cuando respondían al test en español que cuando lo hicieron en inglés.

Ahora bien, el cambio no era radical. Es decir, una persona con personalidad introvertida lo era tanto cuando hacía el test en español que cuando lo hacía en inglés, lo único que variaba era su grado de introversión.

Las conclusiones de este estudio, dice la investigadora, son coincidentes con las que se han obtenido en los realizados con individuos completamente monolingues en español y en inglés que describen a estos últimos como más extrovertidos, abiertos y responsables que los monolingues en español (hummmm…. si no fuera mejicana la investigadora uno empezaría a sospechar).

De todas formas, el estudio abre más interrogantes que las que responde. El principal problema que yo le veo y que la propia autora resalta es que se basa en lo que los propios interesados dicen sobre sí mismos no sobre lo que un tercero dice después de haberlos examinado. Es decir, que las conclusiones pueden venir viciadas por la propia visión que los encuestados tienen de sí mismos, visión que no tiene por qué coincidir (en el post anterior lo advertíamos respecto de las encuestas sobre felicidad personal y los distintos resultados que arrojan según el origen cultural de los encuestados) con la realidad.

En cualquier caso, los interesados en conocer en su integridad el trabajo, en inglés, de Nairán et altri pueden hacerlo aquí . Para una versión resumida de su trabajo, este post del blog que publica la British Psychological Society gracias al cual me enteré de la existencia de este interesante estudio.

May 6, 2006

La cultura, ¿conforma nuestras percepciones o simplemente las enmascara?

Filed under: Sociedad

Me he hecho esta pregunta después de leer uno de los post que, en marginal revolution, Tyler Cowen dedica al libro Stumbling on Happines del profesor de Harvard Daniel Gilbert en el que aparece reflejado el siguiente experimento:

Durante una semana, cada una de las personas que formaban parte de un grupo de voluntarios que se habían ofrecido a participar en aquél llevaría un ordenador portatil que periódicamente, en momentos elegidos al azar, le avisaría con un pitido de que grabara en ese momento cómo se sentía. Finalmente, transcurrida la semana, se preguntaría a los participantes cómo se habían sentido durante ese tiempo.

El experimento arrojó un resultado curioso: los participantes de origen asiático, si se atendía únicamente a las grabaciones practicadas en su momento, habían sido un poco más felices que los de origen europeo. En cambio, cuando se les preguntó sobre cómo se habían sentido durante toda la semana, los participantes de origen europeo se declararon más felices que los de origen asiático lo que, por otra parte, coincide con lo que venían reflejando las encuestas que, con carácter general, se realizan periódicamente en EEUU sobre bienestar personal. Los participantes de origen hispano, por cierto, fueron los que, en la encuesta final, en mayor medida manifestaron haberse sentido más felices durante la semana de lo que dijeron en su momento.

Los investigadores explican esas diferencias por la circunstancia de que la cultura asiática no enfatiza tanto la felicidad personal como lo hace la occidental (y dentro de ésta la hispánica), lo que lleva a que los encuestados de origen asiático a considerarse menos felices que los de origen europeo o, lo que es lo mismo, que si eres asiático, tu cultura hace que te creas menos feliz de lo que lo eres en la realidad.

May 4, 2006

Más sobre el desequilibrio en la ratio de nacimiento de niños y niñas en Asia

Filed under: Uncategorized

El posts sobre el desequilibrio de sexos en China y en algunas, no todas, partes de Asia está siendo de los más visitados últimamente. Por eso, he decidido proporcionar información suplementaria a la ya facilitada en una anterior entrada sobre esta cuestión.

Es curioso cómo el debate sobre aquélla reproduce en cierta medida el ya repetido hasta la nausea sobre si la personalidad de los seres humanos viene determinada por su biología (por sus genes en definitiva) o por el ambiente que les rodea, sobre todo de niños.

En el lado de quienes propugnan razones biológicas para explicar,en una gran parte, el desequilibrio de sexos en China, se encuentra Emily Oster para quien ese desequilibrio de sexos se produce ya en el nacimiento de los niños y no tanto como consecuencia de la aplicación de abortos selectivos, aunque la autora expresamente reconoce que este factor puede influir a la vista de que el desequilibrio se ha agravado con la introducción de las técnicas que permiten conocer el sexo del feto, sino por la prevalencia en China de la hepatitis B que, por razones que se desconocen, determina que las madres infectadas por ese virus den a luz más niños que niñas.

En el lado de quienes explican el desequilibrio de sexos por razones culturales (preferencia de los padres por los niños), se encuentra Monica Das Gupta que atribuye el desequilibrio de sexos a la discriminación que sufren las mujeres y que lleva, bien a la práctica de abortos selectivos, bien al infanticidio, bien a una mayor tasa de mortalidad de las niñas como consecuencia de recibir menores cuidados de sus padres (un aspecto crucial en la India donde la malnutrición infantil es altísma).

Desgraciadamente, únicamente he podido encontrar aquí la respuesta de Oster a Das Gupta y no la crítica de ésta al trabajo de la primera. En cualquier caso, sí es preciso señalar que la visión de Mónica es la que predomina tanto entre los expertos como entre los organismos internacionales.

ADICIÓN El ensayo de Mónica Das Gupta puede encontrarse aquí (es necesario suscripción pero dicen que se puede leer como free trial).

May 2, 2006

Fecha de caducidad.

Filed under: Uncategorized

El Shanghai express finalizará su trayecto proximanente apenas publique algunos borradores que ya tenía medio preparados.

Lo mantendré eso sí abierto (siempre que los de blogsome no decidan eliminarlo antes, no sé cuál es su criterio respecto de los blogs que no se actualizan) siquiera porque entre los posts más visitados figuran los que he dedicado a Hao Wu y no quiero renunciar a dar a conocer su situación (bien que la contribución de shanghai express en este aspecto sea de lo más limitada) hasta tanto no se produzca, y ojalá sea pronto, su puesta en libertad.

Poco más, tan solo agradecer la atención prestada a cuantos han visitado esta bitácora y, en particular, a cuantos han ofrecido sus comentarios o han incluido este blog entre sus enlaces.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com