Incomprensión cultural.
CDT me remite a un artículo de China Daily que recoge un informe oficial del Ministerio de Cultura chino en el que se dice que, en lo que a productos culturales se refiere, China sufre un “enorme” deficit en su comercio exterior ya que la ratio entre los productos de ese género importados y exportados es, según esa fuente oficial, de 10 a 1.
Desde luego, en ningún ámbito se nota más la escasa presencia de la cultura china en el resto del mundo que en el de la música. Ni siquiera dentro de lo que se conoce como World Music, las producciones chinas tienen mucha cabida. He estado repasando la lista de premios que, desde el año 2002, concede la BBC a las mejores producciones musicales con raíz étnica y no he encontrado, ni siquiera entre los nominados, a ningún artista chino, a pesar de que los aficionados a esta clase de música hacen gala de su apertura a cualesquiera expresiones musicales y de su gusto por la multiculturalidad.
A modo de consuelo para los artistas chinos se podría citar el hecho de que no han sido los únicos omitidos entre los nominados, ya que tampoco se puede encontrar entre ellos músicos japoneses o coreanos. Lo cual me lleva a pensar si detrás del fracaso de la música china y, por extensión, de la de las llamadas sociedades confucianas para trascender sus fronteras no existirá un muro cultural demasiado alto para que incluso el melómano occidental más abierto pueda disfrutar aquélla.
Sin embargo, como dice Tyler Cowen en este post, es difícil que más de mil millones de chinos puedan estar equivocados en sus gustos estéticos, así que bien vale la pena hacer un esfuerzo para aprender a disfrutar ese tipo de música.
