Ya hace un tiempo dediqué un post a la carta abierta que el periodista Li Datong escribiera para impedir que la dirección de su periódico, el China Youth Daily, perteneciente a la Liga de las Juventudes Comunistas de China, implantara un sistema retributivo que ligaba los emolumentos a percibir por los periodistas al grado de aceptación que sus artículos recibieran de las autoridades comunistas.
Esa carta se difundió por internet a velocidad tal que, para cuando las autoridades del Departamente de Propaganda quisieron darse cuenta, ya había alcanzado una enorme difusión.
¿Resultado?: por una vez, la censura fue vencida y los autores de tan estúpido plan lo retiraron.
Hoy, gracias a ESWN y al Washintong Post, podemos conocer casi al minuto cómo se desarrollaron aquellos acontecimientos y de qué manera la inteligencia (y valentía) de un periodista unida a la colaboración de miles de internautas lograron una pequeña, pero significativa, victoria para la libertad de expresión.
Poco dura, sin embargo, la alegría en la casa del pobre, y el pasado 24 de enero los censores decidieron tomarse la revancha. So pretexto de la publicación en Freezing Point/Bingdian, el semanario que dirigía Li Datong y que se publicaba como suplemento del China Youth Daily, de un ensayo en el que se criticaba el modo en que los libros de texto chinos se ocupan de la Segunda Guerra del Opio y de la rebelión de los Boxers, los censores del Departamento Central de Propaganda (no sé si de la Liga de las Juventudes Comunistas o del Partido Comunista a secas) decidieron cerrar cautelarmente Freezing Point (su reapertura está prevista para el 1 de marzo) y cesar en sus cargos a Li Datong y Lu Yuegang, otro de los redactores del magazine.
La pelea sin embargo no ha acabado. Li Datong, como miembro del partido comunista, decidió denunciar, ante la Comisión Central de Disciplina de ese partido, a los miembros del Departamento de Propaganda responsables del cierre por ser éste contrario tanto a la Constitución China como a los Estatutos del Partido Comunista Chino. Más recientemente Li Datong y Lu Yuegang han publicado una carta abiertacriticando sus ceses como editores del semanario (no sé si su cese afecta también a su condición de periodistas del China Youth Daily).
Por otro lado, un puñado de importantes juristas e historiadores chinos han publicado otra carta abierta mostrando su disconformidad con el cierre del semanario (el IHT no aclara si también se ha criticado el cese de los periodistas) por contrario a la propia Constitución china.
Tanto en la posición de los periodistas como en la de los intelectuales que los apoyan hay elementos que, a raíz de mi experiencia histórica, me hacen ser optimista sobre el futuro de China.
Mi optimismo nace del hecho de que, habiendo vivido una parte de mi infancia y juventud bajo un régimen en el que la libertad de expresión no existía, aprecio signos en la sociedad china semejantes a los de la España de finales del franquismo que presagian, si no un cambio de régimen, sí al menos una tendencia hacia una mayor liberalización. En particular, el descontento que una parte creciente de la sociedad china, incluso del establisment (desde luego ni Li Datong ni quienes le apoyan podrían ser calificados de anticomunistas) muestra con el actual estado de cosas.
Cuando un profesor de universidad o un periodista de un periódico perteneciente a un órgano del régimen, se atreven a criticar a éste o por lo menos alguno de sus dirigentes es que algo se mueve, no importa a que velocidad, pero algo se mueve.
Claro que el razonamiento por analogía siempre es peligroso (y más cuando las analogías son históricas), pero hoy, no sé por qué extraña razón, me siento optimista.
Precisiones Este artículo del periódico de Hong Kong The Standard (encontrado gracias a Daai Tou Laam Diary) incluye dentro de los firmantes de la carta que criticó el cierre de Freezing Point a veteranos miembros del partido comunista.
En la prensa hispana, el cierre de Freezing Point/Bingdian apenas ha tenido repercusión. Aunque tendría que actualizar mis búsquedas, en el momento de producirse el cierre, sólo el diario Clarín trató del asunto.
Más recientemente, Casa Asia ha recogido la carta de protesta por el cierre de Freezing Point que firmaron intelectuales y antiguos miembros del partido y, la subsiguiente reapertura del semanario aunque ahora sin Li Datong y Lu Yuegang