Macao y la manifestación del 4 de diciembre en Hong Kong
La multitudinaria manifestación celebrada en Hong Kong, el pasado día 4, reclamando que los miembros de la Asamblea y el Jefe del Ejecutivo de esta Región Autónoma Especial sean elegidos por sufragio universal ha recibido una amplia cobertura tanto de los medios de comunicación de Hong Kong como de Occidente.
De los comentarios que ha generado este movimiento popular a favor de la democracia en Hong Kong, resaltaré aquí, por la escasa atención que han recibido en internet, algunos de los producidos en la prensa y blogs de Macao, la otra Región Autónoma Especial de China, vecina de Hong Kong y con el mismo Estatuto Político.
Aunque sólo he tenido oportunidad de leer a este respecto los comentarios, en portugués, contenidos en el blog O sínico y en la edición digital del periódico Macau Hoje, de ambos se desprende la conclusión de que el movimiento pro democracia de Hong Kong no tiene su equivalente en Macao donde la población está más preocupada por la economía que por cuestiones estrictamente políticas.
Tanto en el reportaje publicado por Hoje como en los comentarios de O sínico se aprecia también un gran escepticismo sobre las posibilidades de que el movimiento pro democracia de Hong Kong pueda conseguir sus objetivos, al menos con el beneplácito de Beijing (y no se me ocurre de qué otra forma podría hacerlo).
O Sínico reproduce, en apoyo de su escepticismo, las declaraciones que hizo el Mentor Minister (no sé cómo traducir este término, algo así como Ministro Emérito) y ex Primer Ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, en marzo de este año, después de su visita a Hong Kong. En esas declaraciones Lee Kuan, dirigiéndose a los periodistas con los que se había reunido en rueda de prensa, afirmó:
“(..)you have a master in China, you have subsidiary masters in Hong Kong, and what Hong Kong was led to believe it wanted in the last few years of Chris Patten and Tiananmen, is what the leaders in Beijing cannot give. Beijing has no intention of allowing Hong Kong to be a pace-setter or trojan-horse, to try and change the system in China. Anything you do here in Hong Kong which does not disturb or can be an example what China should do, that they are prepared to allow.”
Ahora bien, para juzgar estas declaraciones hay que tener en cuenta que Lee Kuan, que evidentemente es un hombre bien informado y de notable inteligencia, siempre ha mirado con disfavor la democracia de tipo occidental por considerarla incompatible con los que denomina “Valores de Asia”.
