Shanghai express

December 31, 2005

La gran pregunta

Filed under: Sociedad

Es tradición de todos los medios de comunicación, cuando llega el 31 de diciembre, aburrirnos con reportajes que resumen las noticias más importantes que se han producido ese año.

No teman los escasos lectores de este blog que voy a inflingirles similar tortura haciendo un repaso de las que en China se han originado. Con todo, evitar la tentación del tópico siempre es difícil (y más en estas fechas), así que no me resisto a destacar la cuestión que, directa o indirectamente, está presente en la mayoría de las noticias y comentarios que he leído sobre China en el 2005:¿ será el Reino del Centro capaz de mantener su actual ritmo de crecimiento?

Los partidarios de una respuesta positiva podrán encontrar en el informe (aunque sería más propio hablar de libro) que acaba de publicar el Banco Mundial sobre dónde radica la riqueza de las naciones argumentos adicionales para sostener su tesis.

En efecto, en el libro citado se dice que, incluso teniendo en cuenta el agotamiento de recursos naturales o el deteriorio medioambiental, China está siendo capaz de generar un excedente (ahorro) suficiente para, si correctamente invertido, aumentar su actual nivel de riqueza aun en el supuesto de que su población siga aumentando.

Es agradable acabar el año con una buena noticia sobre China y, por supuesto, pudiendo desear a todos los que visitan este blog un FELIZ 2006

December 17, 2005

¿Por qué hay que desconfiar de las predicciones de un sinólogo?

Filed under: Sociedad

En espera de que Yun nos remita la segunda parte de su post sobre periodistas, informantes y expertos sobre China, bueno será hacer constar la reciente publicación de un libro que, con datos en la mano, pone en tela de juicio la capacidad de los expertos en una materia (y por consiguiente también la de los sinólogos) para hacer predicciones fiables sobre aquélla.

El libro en cuestión, de cuya existencia me he enterado gracias a Tyler Cowen, se titula “Expert Political Judgment” y ha sido escrito por el psicólogo cognitivo y profesor de la Universidad de Berkeley Philip Tetlock.

No he leído Expert Political Judgment, tan solo el primero de sus capítulos , pero ya en éste se formula una de las principales conclusiones del libro: la de que los expertos, cuando hacen predicciones, no son muy de fiar.

Tetlock ha llegado a esta conclusión después de analizar 82.361 predicciones realizadas por expertos de distintos países durante más de 20 años sobre las más diversas materias (desde la transición a la democracia hasta la proliferación nuclear, entre otras muchas) y comparar su grado de acierto con el obtenido por diletantes, chimpancés tirando dardos o extrapolaciones realizadas utilizando fórmulas basadas en el cálculo de probabilidades. Tetlock afirma que, después de realizada semejante comparación, se encontró con muy pocos indicios de que un conocimiento experto se traduzca into greater ability to make either “well-calibrated” or “discriminating” forecasts, incluso cuando la materia sobre la que se había preguntado al experto (en el experimento participaron más de 284) pertenecía al ámbito de su competencia.

Louis Menand, que ha escrito una crítica del libro de Tetlock para The New Yorker, afirma que los resultados obtenidos por el psicólogo californiano no hacen sino confirmar lo que una copiosa literatura científica ya había repetidamente acreditado: que las predicciones realizadas por expertos no son mejores que las que se pueden obtener utilizando formulas estadísticas o actuariales.

Tetlock, sin embargo, no llega a manifestar, respecto al conocimiento experto, un escepticismo tan radical como el de Menand. Para el primero, es posible encontrar en aquellos expertos que han acertado más veces en sus predicciones un modo de razonar distinto del de los que menos éxito tuvieron.

Sirviéndose de una terminología que Isaiha Berlin acuñara para un ensayo sobre Tolstoi, Tetlock denomina “erizos” a los expertos que, en su experimento, han obtenido los peores resulados y “zorros” a los que han obtenido los mejores. Unos y otros no se diferencian por lo que piensan (”zorros” y “erizos” se distribuyen en la misma proporción entre la izquierda y la derecha) sino por cómo piensan. En palabras de Tetlock:

The intellectually aggressive hedgehogs knew one big thing and sought, under the banner of parsimony, to expand the explanatory power of that big thing to “cover” new cases; the more eclectic foxes knew many little things and were content to improvise ad hoc solutions to keep pace with a rapidly changing world.

Treating the regional forecasting studies as a decathlon between rival strategies of making sense of the world, the foxes consistently edge out the hedgehogs but enjoy their most decisive victories in long-term exercises inside their domains of expertise. Analysis of explanations for their predictions sheds light on how foxes pulled off this cognitive-stylistic coup. The foxes’ self-critical, point-counterpoint style of thinking prevented them from building up the sorts of excessive enthusiasm for their predictions that hedgehogs, especially well-informed ones, displayed for theirs. Foxes were more sensitive to how contradictory forces can yield stable equilibria and, as a result, “overpredicted” fewer departures, good or bad, from the status quo. But foxes did not mindlessly predict the past. They recognized the precariousness of many equilibria and hedged their bets by rarely ruling out anything as “impossible.”

These results favor meliorism over skepticism–and they favor the pro-complexity branch of meliorism, which proclaims the adaptive superiority of the tentative, balanced modes of thinking favored by foxes,38 over the pro-simplicity branch, which proclaims the superiority of the confident, decisive modes of thinking favored by hedgehogs.39 These results also domesticate radical skepticism, with its wild-eyed implication that experts have nothing useful to tell us about the future beyond what we could have learned from tossing coins or inspecting goat entrails. This tamer brand of skepticism–skeptical meliorism–still warns of the dangers of hubris, but it allows for how a self-critical, dialectical style of reasoning can spare experts the big mistakes that hammer down the accuracy of their more intellectually exuberant colleagues.

Para Tetlock, por tanto, es posible mejorar el debate político si los expertos que participan en él formularan sus predicciones de forma que sea posible testar luego su validez, esto es, como un cálculo de probabilidades que pueda luego ser comprobado empíricamente.

Para Menand, sin embargo:

(…)the suggestion that we can improve expert judgment by applying the lessons of cognitive science and probability theory belongs to the abiding modern American faith in expertise. As a professional, Tetlock is, after all, an expert, and he would like to believe in expertise. So he is distressed that political forecasters turn out to be as unreliable as the psychological literature predicted, but heartened to think that there might be a way of raising the standard. The hope for a little more accountability is hard to dissent from. It would be nice if there were fewer partisans on television disguised as “analysts” and “experts” (and who would not want to see more foxes?). But the best lesson of Tetlock’s book may be the one that he seems most reluctant to draw: Think for yourself.

December 8, 2005

Macao y la manifestación del 4 de diciembre en Hong Kong

Filed under: Política

La multitudinaria manifestación celebrada en Hong Kong, el pasado día 4, reclamando que los miembros de la Asamblea y el Jefe del Ejecutivo de esta Región Autónoma Especial sean elegidos por sufragio universal ha recibido una amplia cobertura tanto de los medios de comunicación de Hong Kong como de Occidente.

De los comentarios que ha generado este movimiento popular a favor de la democracia en Hong Kong, resaltaré aquí, por la escasa atención que han recibido en internet, algunos de los producidos en la prensa y blogs de Macao, la otra Región Autónoma Especial de China, vecina de Hong Kong y con el mismo Estatuto Político.

Aunque sólo he tenido oportunidad de leer a este respecto los comentarios, en portugués, contenidos en el blog O sínico y en la edición digital del periódico Macau Hoje, de ambos se desprende la conclusión de que el movimiento pro democracia de Hong Kong no tiene su equivalente en Macao donde la población está más preocupada por la economía que por cuestiones estrictamente políticas.

Tanto en el reportaje publicado por Hoje como en los comentarios de O sínico se aprecia también un gran escepticismo sobre las posibilidades de que el movimiento pro democracia de Hong Kong pueda conseguir sus objetivos, al menos con el beneplácito de Beijing (y no se me ocurre de qué otra forma podría hacerlo).

O Sínico reproduce, en apoyo de su escepticismo, las declaraciones que hizo el Mentor Minister (no sé cómo traducir este término, algo así como Ministro Emérito) y ex Primer Ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, en marzo de este año, después de su visita a Hong Kong. En esas declaraciones Lee Kuan, dirigiéndose a los periodistas con los que se había reunido en rueda de prensa, afirmó:

“(..)you have a master in China, you have subsidiary masters in Hong Kong, and what Hong Kong was led to believe it wanted in the last few years of Chris Patten and Tiananmen, is what the leaders in Beijing cannot give. Beijing has no intention of allowing Hong Kong to be a pace-setter or trojan-horse, to try and change the system in China. Anything you do here in Hong Kong which does not disturb or can be an example what China should do, that they are prepared to allow.”

Ahora bien, para juzgar estas declaraciones hay que tener en cuenta que Lee Kuan, que evidentemente es un hombre bien informado y de notable inteligencia, siempre ha mirado con disfavor la democracia de tipo occidental por considerarla incompatible con los que denomina “Valores de Asia”.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com