Shanghai express

November 25, 2005

Periodistas, informantes, espías y expertos sobre China.

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El artículo, casi un ensayo, que sigue a continuación ha sido escrito, incluida la frase que da título a esta entrada, por Yun, pseudónimo de un occidental que reside en China y que desea mantener su anonimato. El texto me fue remitido por correo electrónico y, por su gran interés, lo reproduzco ahora aquí en su integridad, no sin antes agradecer a su autor que me haya permitido publicarlo.

Soy un ignorante absoluto sobre China. Mis conocimientos sobre
dicho país cabrían en un dedal y su consistencia sería tan precaria como
la de un castillo hecho de gelatina. Tampoco soy periodista, informante,
espía ni experto en China. Soy una persona común, bastante torpe por otro
lado, y que en contadas ocasiones se dedica a juntar letras, con suerte
dispar y sin ningún tipo de recompensa.

Dicho esto, para aquellos que quieran saber algo sobre China, lo
primero que deben hacer es dejar de leer estas reflexiones. Incluso
recomiendo que dejen de leer por completo, sea lo que sea, y enciendan la
televisión, pues allí obtendrán información de sobra acerca del asunto.
Si a pesar de mi bienintencionado consejo aún siguierais ahí, supongo que
puede deberse a que tengáis cierta predilección por el mundo de la palabra
escrita, lo cual es una enfermedad que, aunque grave, se cura con la edad,
cuando perdemos agudeza visual y ya no podemos leer más cosas. Pues bien,
si todavía seguís leyendo, me temo que no me quedará más remedio que
recomendar algunas fuentes de información sobre China.

Se que sólo escribo preámbulos, es más, puede que toda mi
vida no sea más que un preámbulo aburrido y gastado que tiende a alargarse
demasiado, pero sería injusto que no lo dijera: no soy de nacionalidad
china, tampoco tengo ningún tipo de simpatía por ningún partido comunista
ni pertenezco a partido alguno. Como decía el enorme Ángel Ganivet, caso
de creer en algún sistema político, creo en la democracia, pero una
democracia en la que nadie votase, una democracia bien alejada de lo que se
estila ahora.

Hablando con el autor de Shanghai Express, salieron a relucir
ciertos temas sobre los que llevo bastante tiempo reflexionando, y hubo un
momento en el cual no me quedó más remedio que escupir el veneno, que si
uno deja el veneno en el interior del cuerpo por mucho tiempo es malo para
la digestión y el sueño, elementos ambos que por ser yo un buen glotón y
un dormilón del ala pues tengo en mucha estima. El tema era referente a los
lugares en los que uno podía encontrar información sobre China, tanto en
español, como en inglés u otros idiomas de compresión más o menos fácil
para nosotros. El tema, máxime que ahora China está de moda, es de un
interés creciente. O sea que en estas deshilvanadas líneas, despotricaré
un rato sobre esto.

La categoría de periodistas, informantes, espías y expertos
sobre China ha experimentado en los últimos tiempos un crecimiento
considerable. Desde unas líneas perdidas en Google que existían hace unos
cuatro o cinco años, hemos pasado a páginas, diarios, centros de estudio y
portales. Personalmente, he conocido a miembros de los cuatro colectivos,
siendo sin duda el más abundante el de expertos sobre China. Como con todos
las cosas, me gusta siempre diseccionar el objeto de estudio, manía de
origen científico y que lleva en no pocas ocasiones a la muerte del objeto,
pero que se aviene a mis fines a la perfección. Antes de dividir a los
sujetos, definamos unas condiciones de ambiente que son comunes a todos
ellos.

1) Ninguno de los grupos que analizo en este estudio habla chino, ni
mandarín, ni cantonés, ni ninguno de los muchos dialectos existentes en el
país. Como es posible que realicen sus funciones sin conocer el idioma del
país, es algo que escapa a mi comprensión. Yo al menos no he conocido a
ningún extranjero perteneciente a estos grupos cuyo nivel de chino fuese la
mitad de bueno que mi nivel de inglés (mi nivel de inglés llega como para
leer a Dickens y que me entere del 90% de lo que dice).

2) Sus conocimientos sobre la cultura, historia y costumbres chinas son
sumamente precarios. En buena parte se debe a la barrera idiomática, pues
son incapaces de leer en el idioma que les podría iluminar, y se ven
obligados a leer libros escritos por gente que no son china o traducciones
(que no hay demasiadas, y las que hay son malas). Se que en esto de las
traducciones, muchos no estarán de acuerdo, y dirán que hay infinidad de
traducciones de libros chinos. Yo no persigo convencer a nadie, como ya dije
al principio, el que quiera saber la verdad de las cosas que se aleje de mis
palabras. Entre los que conozco, son muy pocos los que medio entienden los
periódicos locales y medio ven la televisión china.

3) Todos ellos son expatriados, totalmente desconectados de la realidad
china y que son incapaces de integrarse en esta sociedad tan cerrada y tan
reacia a amistades reales de allende los mares. Todos, sin excepción, se
mueven por círculos extranjeros, sus mejores amigos son extranjeros y lo
que comen y beben, casi siempre, es comida y bebida para ¨guiris¨. He
conocido muy pocos de ellos que coman a diario comida china y que sólo
vayan a sitios en lo que no hay extranjeros. No he conocido a ninguno que
mantenga relaciones de amistad verdaderas con élites intelectuales del
país ni con chinos de a pie. En algunos casos mantienen relaciones de
seudo-amistad, normalmente basadas en el deseo de los chinos de obtener
alguna ventaja (ya sean ventajas morales, económicas u otras) derivadas del
trato con el guiri.

4) En su mayor parte, la imposibilidad de integración en la sociedad
china conduce a actitudes racistas y de desprecio de la gente local. De ahí
que se hable de ¨los chinos¨, esa forma de referirse a ellos, ya indica un
principio de racismo, de no igualdad. De ahí que yo prefiera usar ¨la
gente¨ o ¨los locales¨. Es inaudito para mí el ver como extranjeros que
llevan viviendo en China más de diez años y están casados con chinas
tratan a su mujer, la cual aman, de forma racista, ya sea consciente o
inconscientemente.


Ya es suficiente. Generalizar más me haría aumentar las posibilidades de
error. Cojamos ahora grupo por grupo y hablemos de ellos por separado.

Por un lado tenemos a los periodistas. En esta categoría entran todos los
miembros de prensa internacional que están acreditados en China y con
permiso previo de las autoridades del país. Los periodistas que no están
en China no son objeto de mis reflexiones. Pierre Haski (en los enlaces de
la izquierda) debe ser uno de estos periodistas acreditados, pues supongo
que debe tener autorización. Para empezar, además de los problemas
generales de los que he hablado antes, y que para mí son los más
importantes, esta categoría se enfrenta a un férreo control por parte del
gobierno. Se les sigue, se controla a donde van, con quién van y qué es lo
que hacen y por no meternos en el terreno de la especulación pararé ahí.
Todos sabemos como funcionan los medios de comunicación actuales, y como
obedecen a intereses diversos que caen bastante alejados del mero ejercicio
informativo. Esto es normal, y lo aceptamos en Occidente, pues nos podemos
permitir el lujo de contrastar la información con la de otros medios de
comunicación. Respecto a China el tema es diferente, pues las fuentes no
son especialmente abundantes y no permiten esa comparación. O sea que nos
tenemos que tragar una versión unidireccional de los acontecimientos. Todos
sabemos que los medios están profundamente censurados en China, tanto los
nacionales como los internacionales. Lo que yo ignoraba es que la censura
funciona en las dos direcciones: los medios chinos censuran a los medios
extranjeros y, a su vez, los medios extranjeros censuran a los medios
chinos. China está plantando cara al Cuarto Poder a nivel mundial (en China
no se puede comprar ningún periódico extranjero, se censura la prensa
digital a conveniencia…) pero el Cuarto Poder se está vengando de China
con una imagen de la realidad que está tan lejos de ser verdadera como la
que ofrecen las agencias de noticias chinas. Cogeré un botón como ejemplo:
el otro día veía en televisión (canal chino nacional, franja horaria de
alta audiencia) un programa de investigación acerca de la pobreza en el
medio rural chino. La historia, más concretamente, se basaba en una niña de
diez años que hablaba de cómo habían muerto sus padres porque se pusieron
enfermos y no podían pagar un hospital. Este tipo de noticias, nunca las
encuentro en las crónicas que los periodistas suelen hacer de China y es un
error tratar a la prensa China como un todo monotemático y plano: hay
grandes periodistas chinos que están arriesgándose y que realizan una gran
labor que a veces escuece a más de cuatro, y a esos yo los respeto mucho,
pues ponen su cabeza en la picota. Como consejo para aquellos que quieran
tener información de China veraz: si no saben chino, que lo aprendan, y si
no, que al menos no le den más de un 30% de valor a lo que la prensa
extranjera dice sobre China. Tal y como está la situación hoy día en
China, mi principal fuente de información sobre lo que sucede a mi
alrededor es la calle (amigos chinos, mi novia china, rumores,
desafortunados encuentros casuales con la realidad de las cosas…),
después irían los medios locales y, por último, los medios
internacionales.

Pasemos ahora a los informantes. Informante para mí sería cualquier
persona extranjera que escribe sobre China, no importa si se encuentra
dentro o fuera de China, y hace público lo que escribe, ya sea a través de
Internet u otros medios. Supongo que yo debo ser un informante, sujeto
similar al informador pero sólo en apariencia. Estos informantes siguen
canales de publicación que a veces me ponen nervioso. Por ejemplo, se está
poniendo de moda, sobre todo entre los estadounidenses, el crear
observatorios de política china. Yo no me creo mucho de lo que leo allí, y
lo contemplo con el mismo escepticismo e hilaridad que contemplaría un
observatorio de política española creado por organismos chinos, entre otras
cosas porque creo que hay problemas de cada país que sólo pueden ser
comprendidos desde la óptica local. Se que mucha gente los visita a diario,
así como los centros de estudio de China creados en universidades
estadounidenses, y los consideran una gran fuente de información, por eso
hablo de ellos. Otra subcategoría especial sería la de los informantes que
me caen gordos porque sí, como el que escribe en angrychineseblogger
(enfadado escritor de diarios chino), que miente en el nombre de su diario,
pues al buscar información sobre su autor, dice ser estadounidense, aunque
ignoró si será un chino con nacionalidad estadounidense. Una de las frases
que leo en la presentación que hace sobre si mismo es ¨I am not writing
without knowledge of Chinese history, culture or politics¨ que traducido
libremente sería ¨No estoy escribiendo sin conocimientos de historia
China, cultura o política¨, lo cual significaría que posee conocimientos
de dichas materias, por lo cual es una lectura mucho más recomendable que
el que firma estas letras, que lo ignora prácticamente todo sobre dichos
temas. Tampoco me queda muy claro si escribe desde China o no, pues hay
fragmentos de su diario en pasado y otros en presente, lo cual no termina de
aclararme. Este informante me repugna especialmente, pues suplanta, al menos
con el nombre, a los auténticos informadores chinos, gente particular que
se atreve a publicar en Internet cosas de su país en un idioma extraño, en
algunas ocasiones con la única intención de arrojar algo de luz en los
miopes ojos de los lectores occidentales y en otras, en un ánimo por ganar
notoriedad. Estos informadores si tienen todo mi respeto, y deberían ser la
fuente principal de información en Internet sobre China, pues para eso
hablan de su país, el cual comprenden mejor que la mayoría de los
extranjeros que habitamos en él. Si siguiéramos adelante con esto de los
informadores, no podría dejar de hablar de los foros en China (BBS)
auténticos hervideros de gente inteligente y que dejan comentarios
demoledores, foros con miles y miles de usuarios pero que, por desgracia,
sólo se encuentran disponibles a aquellos que sepan chino. Un informante
serio que aspirará a algo dentro de China, debería nutrirse de dichos
foros, y entresacar de vez en cuando alguna entrada y traducirla. Eso haría
que mi opinión acerca de los informantes subiera muchos enteros. Para
terminar, y sin puntos y aparte, hablar de una categoría especial de
informante que ha surgido en los últimos tiempos, y que nada entre la
categoría de informante y la de experto en China. Me refiero como no a
aquellos que, sentados en su sillón en su correspondiente país, hablan de
China, de su cultura, de su idioma, de su gastronomía y de todo lo demás
sin vivir en ella y habiéndola visitado alguna vez, contribuyendo aún más
a la imagen distorsionada y parcial que se ofrece de este enorme país en
otros idiomas. Se lo dije al autor de Shanghai Express, que su blog se
desmarca totalmente de esta categoría, ya que la función de lupa que
realiza Shanghai Express es meramente de bibliotecario con opiniones, lo que
se agradece mucho. A mi me gustaría mucho ver a estos informantes hablando
de la cultura, gastronomía e idioma de sus propios países, acerca de la
cual estoy seguro que tienen grandes conocimientos que atraerán a hordas de
lectores. Pero claro, ya lo decía el Oráculo ¨Conócete a tu mismo¨,
frase que yo continuo con ¨y después conoce y da a conocer tu pueblo, tu
ciudad y tu país, estrictamente por ese orden¨.

Como la cosa se ha alargado demasiado, de los espías y de los expertos
sobre China hablaré otro día. Supongo

4 Comments »

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  1. aterrizo por primera vez en tu blog. Muy interesante.
    un saludo.

    Comment by hnhw — December 28, 2005 @ 12:12 am

  2. Gracias. Me ha encantado su estilo abierto. Además, al estar empezando a aprender Chino Mandarin siempre es bueno tener una opinión como la suya y ser cauto a la hora de aceptar al 100% información escrita por extranjeros… referentes a China y su gente, etc.

    Comment by Harry Stewart Carló — February 18, 2008 @ 7:19 pm

  3. Me a gustado mucho el articulo. Lo veo que se a escrito de una manera honesta y realista.
    Cada vez tengo mas claro que toda la informacion que pueda obtener de internet, libros, foros etc sobre China, no tiene mucho valor y veo mas claro el irme a vivir alli una temporada. Y si tengo cojones intentar romper, juntarme y aprender de solo gente china.

    Un saludo.

    Comment by Buto — July 1, 2008 @ 7:46 pm

  4. excelente

    Comment by eugenia rosa — July 10, 2008 @ 12:18 am

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