¿Debería temer América Latina a China?
Con este título (que yo traduzco del inglés), el economista del Banco Inter-Americano del Desarrollo, Eduardo Lora, publicó un trabajo en mayo del presente año para evaluar la incidencia que el crecimiento económico que China está experimentando puede tener sobre América Latina en un futuro próximo.
Su análisis comienza con un recordatorio que no me puede parecer más oportuno:
El crecimiento de China no tiene lugar a costa del crecimiento de América Latina, aunque algunas inversiones extranjeras hayan preferido ir a China. Por el contrario, el crecimiento de China ha sido en su mayor parte favorable para America Latina. La razón de ello es simplemente que China es la más poderosa fuente del crecimiento económico mundial. Desde 1995, China ha generado un cuarto de todo el crecimiento mundial, sobrepasando a los Estados Unidos cuando los cálculos se hacen en poder paritario de poder de compra de la moneda. Esto ha tenido como resultado una expansión de los mercados y mejores precios para los productos de exportación, especialmente para los de las materias primas, los cuales constituyen una parte muy importante de los ingresos que recibe del exterior América Latina. Otro resultado ha sido un incremento del capital ahorrado a nivel mundial, el cual ha ayudado a financiar países con deficits exteriores, como es el caso de los países Latino Americanos y de Estados Unidos, cuyo enorme gasto (que favorece a America Latina) puede ser sólo sostenido a través de la financiación externa que recibe de China y otros países asiáticos.
En consecuencia, añade el citado autor, hay que tener bien presente que los problemas u obstáculos que impiden el desarrollo de América Latina son anteriores al surgimiento de China como potencia económica mundial y serían los mismos aunque aquél no se hubiera producido.
El resto de este trabajo de Eduardo Lora puede leerse aquí.
