Inventaron los exámenes pero también las chuletas.
Creo firmemente en la unidad psicológica de todo el género humano y en que, ante determinadas situaciones y concurriendo determinados incentivos, todas las personas, de media, nos comportamos igual, sin importar en qué cultura hayamos crecido, ni siquiera el tiempo que nos tocó vivir.
Las fotos que podéis ver más abajo serían un perfecto ejemplo de esto último. En ellas aparecen 9 volúmenes de 4.5 cm de largo y 3,8 cm. de ancho en los que un aspirante a mandarín* habría escrito, en tiempos de la dinastía Qing, con caracteres minúsculos más de 10.000 palabras con el objeto de poder utilizarlos, como chuletas, en los exámenes a los que eran sometidos los candidatos a adquirir esa condición.


(*) No sé si el término mandarín es correcto en este caso. En EWSN, que es de donde tomo estas fotos y la historia, se utiliza el término “scholar” que puede significar desde erudito hasta letrado.
