Wen Jiabao y López Rodó
En España, a principios de los años 70, todavía vivo el dictador, Laureano López Rodó, el político tecnocráta ligado al Opus Dei que dirigió el proceso de modernización económica y racionalización administrativa de España durante los 60, dijo que en nuestro país la democracia sería posible cuando la renta per capita fuera de 2000 $.
Me he acordado de esta frase estos días leyendo las declaraciones que el Primer Ministro chino, Wen Jiabao, hizo el pasado lunes en una conferencia de prensa celebrada con motivo de una próxima cumbre entre la Unión Europea y China, y en las que afirmaba (traduzco del inglés):
China continuará adelante en el desarrollo de políticas democraticas, esto es de reconstrucción, de forma constante, incluyendo la celebración de elecciones directas,”
“Si el pueblo de China ya puede celebrar, en estos momentos, elecciones en el ámbito rural, yo creo que en varios años podría celebralas a nivel urbano. Sería un sistema evolutivo.”
En el pasado, Wen Jiabao, como ya hiciera López Rodó en su día en relación a España, ha intentado justificar la naturaleza gradual del proceso de liberalización política en el hecho de que China es un inmenso, superpoblado país que todavía no ha alcanzado el nivel de desarrollo económico y educativo necesario como para que se implante un sistema propiamente democrático a todos los niveles.
Es difícil hacer un juicio sobre la sinceridad de las manifestaciones de Wen. Al fin y al cabo, si el único impedimento para la implantación de un verdadero sistema democrático fuese el subdesarrollo económico, ¿por qué las autoridades chinas no permiten, con las cautelas que sean necesarias, que los ciudadanos de Hong Kong, donde la renta per capita supera ya los 34.000 $ y es la 9 más alta del mundo, puedan elegir el gobierno de esta región especial?
